Introducción
La educación y
su comunidad o actores (alumnos, docentes, institución, etc.) necesitan de un proceso que los ayude a alcanzar sus objetivos. En este punto, la Administración general cuenta con una rama denominada
Administración educativa, la cual imprime orden a las actividades que se
realizan en las organizaciones educativas para el logro de sus objetivos y
metas (1). Puede afirmarse que esta disciplina es un instrumento que ayuda al administrador a estudiar la organización y estructura institucional educativa, y le permite orientar
sus respectivas funciones (2).
La administración escolar está dirigida a la ordenación de
esfuerzos; a la determinación de objetivos académicos y de políticas externa e interna; a la creación y aplicación
de una adecuada normatividad para alumnos, personal docente, administrativo, técnico y manual, con la finalidad de establecer en la institución
educativa las so de enseñanza-aprendizaje y un gobierno escolar eficiente y exitoso (3).
EL PAPEL DEL ADMINISTRADOR EDUCATIVO
El liderazgo consiste en la
capacidad para influir en un grupo con objeto de que alcance metas. "Como
los puestos administrativos implican cierto grado de autoridad formal, es
posible que la persona desempeñe un rol de liderazgo, por solo ocupar un puesto
en la organización ... Sin embargo, no todos los líderes, son
administrativos ni para tal caso, todos los administradores son líderes"
(Robbins; 1993: 382).
El papel del director en
los Centros Educativos, es un punto clave, como promotor de los procesos de
cambio e innovación educativa para la realización del desempeño administrativo
El director planifica,
organiza, dirige, coordina y controla, estas funciones requieren de ciertas
actitudes carismáticas y una específica capacitación, abiertas al cambio y con
una posición crítica, creadora y respetuosa de las opiniones ajenas.
Además, tener capacidad
para resolver los problemas en forma racional y conocimientos del personal,
alumnos y de las características sociales, culturales y económicas del medio.
El administrador educativo
se enfrenta a una conectividad mayor entre educación y los cambios en el patrón
de desarrollo económico y social, pues la educación será clave para la
innovación, el progreso tecnológico, la competitividad económica, la protección
de la biodiversidad y los ecosistemas, la equidad social, la paz, la
convivencia democrática y la justicia social; así como la formación de los
valores de una nueva ciudadanía.
El director educativo debe
aceptar la investigación educativa, como una fórmula para garantizar la
continuidad y la innovación que conllevarán al mejoramiento contínuo del proceso,
además de la existencia de coherencia entre todos los componentes del sistema,
a saber: los principios que sustentan las fuentes filosóficas, los
contenidos, los procesos cognoscitivos y los valores, plasmados en los planes y
programas, así como los demás recursos didácticos.
Para esto, el
director debe involucrar, bajo un concepto de proceso ampliado a todos los
actores del proceso educativo, con ello toma en cuenta los fines de la Política
Educativa, que establece "La coherencia y la coordinación de los aspectos
mencionados... es un trabajo de construcción diaria y consciente de
educadores... administradores (y demás involucrados) del sistema
educativo" (Política Educativa; 1994: 12).
El administrador debe
dirigir con liderazgo, autoridad y capacidad asesora, con un
sentido autogestionario, y
hacer uso óptimo del tiempo dedicado a los aprendizajes y de los recursos
humanos, materiales y físicos.
La transformación se gesta
en la institución y no en ninguna otra instancia del mismo, que para lograrla
los administradores deben romper los viejos paradigmas y tomar la bandera de la
excelencia y la calidad, abocándose con profesionalismo y entrega a producir el
cambio.
De lo anterior se desprende
la necesidad de que el director en su institución ponga
en práctica la
investigación, acción que se caracteriza según Kemmis; 1984: 1) "es una
forma de indagación autorreflexiva de los participantes (maestros, estudiantes
o directores, por ejemplo) en situaciones sociales (incluyendo las educativas)
para mejorar la racionalidad y justicia de : a) sus
propias prácticas sociales o educativas; b) la
comprensión de tales prácticas, y c) las situaciones (e instituciones) en que
estas prácticas se realizan (aulas o escuelas por ejemplo". (Citado
por Arnal, Rincón, Latorre; 1994: 248).
El administrador educativo
debe valorar la importancia administrativa de la inducción del personal, como
estrategia de clima institucional, compromiso educativo, comprensión del
trabajo de su institución y finalmente el mejoramiento de la cultura
organizacional para contribuir a la calidad de la educación.
Conclusiones
1.
El
administrador educativo, su función tiene que ver con la innovación de la Educación,
y no como únicamente un supervisor de la comunidad educativa.
2.
La administración
educativa incide en la calidad educativa, pero esto hace necesario que todos
los agentes de la educación no se resistan al cambio de los procesos educativos
3.
La administración
educativa de poner mucha atención a la selección y reclutamiento del personal
de la institución, como también la inducción de las personas contratadas para
que conozcan a profundidad la visión y objetivos de la escuela.
Referencias Bibliográfica
http://www.mecd.gob.es/dctm/revista-deeducacion/articulosre
254255/re25425502. pdf? Document Id= 0901e72b813e99c8
http://www.monografias.com/trabajos93/la-administracion-educativa/la-administracion-educativa.shtml
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